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miércoles 3 mar 2021 | Actualizado a 14:09

Extra-legalidad

/ 22 de febrero de 2021 / 01:47

Lo que llamamos extra-legalidad podría ser una variante de la interlegalidad, entendida esta última como la superposición, articulación e interpenetración de varios espacios jurídicos mezclados, sin embargo, en la noción de interlegalidad se encuentra presente la idea misma de diálogo entre los distintos ámbitos o sistemas normativos, diálogo que no se hace presente de manera clara en la llamada extra-legalidad.

La extra-legalidad sería una estrategia de un conjunto de actores no pertenecientes al campo jurídico, que podemos llamar actores profanos, que buscan volver aparentemente legal lo que es ilegal, a través de una serie de acuerdos y convenios, que estos actores realizan entre sí y muchas veces con las administraciones estatales. Sin embargo, que los actores sean profanos no significa que no conozcan el campo del Derecho oficial, es más, generalmente los agentes profanos lo conocen muy bien, pues lo que realizan con sus acciones es una profanación consciente del Derecho oficial.

La extra-legalidad es una variante del pluralismo jurídico, pero que tiene como condición que la misma no ha sido formalmente reconocida y que mantiene su presencia efectiva y en tensión con el Derecho oficial. No olvidemos que hay una faceta del pluralismo jurídico que ha sido reconocida por el Derecho oficial en muchos Estados, tal es el caso en Bolivia del reconocimiento constitucional en los artículos 1 y 178, pero que se expresa en una jurisdicción también reconocida como es el caso de la indígena originario campesina. Sin embargo, existen otros espacios de regulación normativa que no nacen del Derecho oficial, pese a que conviven con él, se tensionan con él, y muchas veces buscan encubrirse con él. De manera clara podemos encontrar extra-legalidad en las prácticas de loteadores de espacios públicos, que se organizan para lograr un proceso de usucapión, muchas veces con apoyo de autoridades ediles, o en las prácticas de gremios de comerciantes que pese a la normativa municipal logran acuerdos extra-legales, para la ocupación temporal de las aceras en días de feria también regulados de manera extra-legal. El archivo de la extra-legalidad no lo encontraremos en los documentos de las entidades oficiales, sino en los documentos de vida orgánica de estas organizaciones, cuadernos de actas, resoluciones, mandatos, etc.

Podría pensarse que la extra-legalidad es una noción con carga negativa, sin embargo, es una expresión de la regulación, muchas veces exitosa, de una serie de campos y espacios a los que concurrimos en nuestra vida cotidiana, siendo esta noción una condición de posibilidad de estudios en materia de pluralismo jurídico, que pueden enriquecer nuestra comprensión del fenómeno normativo, el cual excede en mucho la idea de un Derecho oficial.

  Farit Rojas T. es abogado y filósofo.

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Iura Paria

/ 8 de febrero de 2021 / 02:45

Luigi Ferrajoli es uno de los filósofos del Derecho más importantes de nuestro tiempo. Su obra más influyente se titula Principia Iuris, publicada en tres tomos en 2007 (traducida y publicada en español el 2011), en la que ha reformulado una buena parte de la Teoría del Derecho desde el enfoque garantista que fue expuesto en otra de sus obras titulada Derecho y Razón. Como un heredero de Norberto Bobbio (que realizó el prólogo de Derecho y Razón) y con la habilidad de su manejo filosófico, Ferrajoli influenció a muchos juristas y legisladores en todo el mundo. Como ha escrito Zaffaroni: “Redefine el derecho penal liberal, ofreciendo la imagen más refinada del mismo que haya sido construida en nuestro siglo”.

Ferrajoli es el padre de la corriente denominada ‘garantismo’. Por garantismo se entiende a una teoría jurídica que ve en el Derecho los dispositivos de garantía máxima para el ejercicio y vigencia de los derechos de todos los seres humanos. El mismo Ferrajoli aclara la manera en la que la noción o idea de garantía proviene inicialmente del lenguaje civilista en el que se encuentran las garantías reales (prenda, hipoteca y otras) y las garantías personales ( fianza, aval, entre otra) para la tutela de los derechos patrimoniales. Con el advenimiento del constitucionalismo, la idea y noción de garantía se refiere a las distintas técnicas y procedimientos de tutela de los derechos fundamentales (mucho más universales y necesarios que los derechos patrimoniales). El ámbito sobre el cual se ha desarrollado la expansión del significado de “garantía” (en el sentido constitucional) ha sido el Derecho penal, y el nombre Ferrajoli es sinónimo de garantismo penal, es decir, de una tradición que enfatiza en la tutela de los derechos contra ese “terrible poder” llamado poder punitivo.

Recientemente se publicó una compilación de sus textos más representativos en materia constitucional, en los que Ferrajoli piensa la Constitución como dínamo de la democracia contemporánea, exponiendo las transformaciones del Estado Legislativo de Derecho al Estado Constitucional de Derecho y poniendo acento en los derechos fundamentales como constitutivos de la llamada “esfera de lo indecidible”, un límite a las mayorías y una defensa de las minorías y del individuo. Este reciente libro se titula Iura Paria y si bien es una compilación realizada por Dario Ippolito y Fabrizio Mastromartino, presenta una excelente introducción al pensamiento de uno de los juristas más importantes del Derecho Constitucional hoy en día. Ferrajoli no es solo el padre del garantismo, sino es también uno de los expositores centrales del llamado “neo-positivismo”, corriente alejada del neoconstitucionalismo o del pospositivismo, con las que erróneamente se lo llegó a emparentar.

     Farit Rojas t. es abogado y filósofo.

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Cuarentena

/ 25 de enero de 2021 / 02:00

Cuarentena es el término que se utiliza para describir el aislamiento de seres vivos, durante un periodo de tiempo para evitar la propagación de alguna enfermedad. La misma palabra da a entender que se trata de cuarenta unidades de tiempo.

Para la tradición judeo-cristiana el número cuarenta es simbólico y reiterativo. El diluvio, según el Génesis (7:12), duró cuarenta días, el mismo tiempo que según el Evangelio de Mateo (4:2) Jesús pasó en el desierto tentado por el diablo. Y también cuarenta años pasó el pueblo de Israel entre la liberación de Egipto y su asentamiento en la Tierra Prometida. Este tiempo simboliza, entonces, la espera, pero también la fe y la prueba.

La palabra cuarentena se utilizó en 1348 para denominar el aislamiento que practicaron algunas ciudades italianas, entre ellas Venecia, en los tiempos de la peste negra. Los venecianos la denominaron quaranta giorni, es decir “cuarenta días”, pues era el tiempo que creían duraba la enfermedad, entonces los navíos que llegaban a Venecia eran confinados en los puertos con banderas específicas, solo los que sobrevivían al desarrollo de la enfermedad podían salir. Mientras en Venecia la medida era controlada por tres guardianes de salud pública, en Florencia las personas se aislaron en iglesias y casas vacías a las afueras de la ciudad. Un testimonio de la cuarentena florentina de 1348 es el libro escrito por Giovanni Boccacio titulado El Decameron, en el que se narra que 10 jóvenes (siete mujeres y tres hombres) huyen de la peste encontrando refugio fuera de Florencia, allí pasarán los días contando relatos, al estilo de Las mil y una noches, tratando de pasar el tiempo para alejar el espanto y el terror de la enfermedad.

La peste bubónica hizo creer a los italianos que se acercaba el fin del mundo, y cada tanto las nuevas pandemias hacen lo mismo. Según el relato de Ole Benedictow, historiador noruego que escribió el libro La peste negra (1346-1353): la historia completa, más de 50 millones de personas murieron a causa de esta peste. El origen del contagio parece ser culpa de 12 galeras genovesas que llevaron la enfermedad por toda Italia.

La catástrofe que desató la peste bubónica y que dio nacimiento a la idea de cuarentena se debió a razones humanas, demasiado humanas, pues el aislamiento, la separación de uno respecto de los otros, es difícil de soportar, por ello se la impone. Sin embargo, ello no la hace menos insoportable. No sin razón el aislamiento se usa como castigo en las cárceles, y el mismo ha sido considerado (por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso Ketreb vs. Francia de 19 de julio de 2012) equiparable a la tortura. ¿Podrá el ser humano soportar el aislamiento frente a la amenaza de su vida? Esta es una disputa entre el ser y el deber ser.     

Farit Rojas T. es abogado y filósofo.

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Jacobs y ‘MM84’

Marx señalaba que en el comercio en el cual se ha puesto a la venta una mercancía, no se muestra cómo se fabricó esa mercancía.

/ 11 de enero de 2021 / 03:27

Pata de mono es un cuento escrito por W.W. Jacobs. Hace unos días volví a ver el argumento en la película de superhéroes: Mujer Maravilla 1984 (MM84).

 El cuento de Jacobs narra la historia de un amuleto, una pata de mono, que tiene la facultad de conceder tres deseos. Si bien cada deseo se cumple, lo hace de una manera terrorífica. En el cuento el señor White pide a la pata de mono su primer deseo: 200 libras. Una vez que pide el deseo él espera ver el dinero caer del cielo o encontrarlo mágicamente en su bolsillo, pero no. A la mañana siguiente, mientras la familia White desayuna, un hombre se presenta a la puerta de casa, y se produce la siguiente conversación:

“La compañía me ha encargado que le exprese sus condolencias por esta gran pérdida. Le ruego que comprenda que soy tan sólo un empleado y que obedezco las órdenes que me dieron. Se me ha comisionado para declararles que Maw & Meggins niegan toda responsabilidad en el accidente. Pero en consideración a los servicios prestados por su hijo, le remiten una suma determinada.

El señor White soltó la mano de su mujer y, levantándose, miró con terror al visitante. Sus labios secos pronunciaron la palabra: ¿cuánto?

—Doscientas libras— fue la respuesta”.

Lo dramático viene después. La señora White exige a su esposo un nuevo deseo: que el hijo vuelva a la vida. Sin darse cuenta pide un muerto con vida.

“Los golpes volvieron a resonar en toda la casa. El señor White oyó que su mujer acercaba una silla; oyó el ruido de la tranca al abrirse; en el mismo instante encontró la pata de mono y, frenéticamente, balbuceó el tercer y último deseo.

Los golpes cesaron de pronto; aunque los ecos resonaban aún en la casa. Oyó retirar la silla y abrir la puerta. Un viento helado entró por la escalera, y un largo y desconsolado alarido de su mujer le dio valor para correr hacia ella y luego hasta el portón. El camino estaba desierto y tranquilo”.

¿No es este cuento una lección sobre el denominado fetichismo de la mercancía?

Marx señalaba que en el comercio en el cual se ha puesto a la venta una mercancía, no se muestra cómo se fabricó esa mercancía. Es decir, se oculta a los ojos del consumidor la explotación de la que son víctimas los obreros que producen esas mercancías.

Pero es más radical la reflexión de Borges, para quien, Pata de mono era un cuento para reflexionar el trasfondo de lo que se desea. En Marx hay una ocultación de la explotación, pero en Borges hay algo mucho más tremendo: se sabe que sucederán cosas terribles en cada deseo, pero no hay ocultación, sino una especie de goce en la espera sobre lo terrible que va a suceder. En la película Mujer Maravilla 1984 el cuento se interpreta respecto a lo terrible que es desear, es decir, hay que tener cuidado con lo que deseamos, tal vez se vuelva realidad.

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El gorila invisible

Digamos que nuestro cerebro dispone de dos cajones, uno en el que se guardan las cosas de las que somos conscientes y otro que guarda las cosas de las que no lo somos

/ 14 de diciembre de 2020 / 07:24

Hace más de 10 años un grupo de investigadores estadounidenses reunieron a muchos espectadores en una sala y les mostraron una película en la que se veía un partido de baloncesto. Uno de los equipos llevaba camisetas negras y el otro camisetas blancas. Pidieron a los espectadores que contaran cuántas veces botaban el balón los del equipo de camisetas blancas. La mayoría respondió el número correcto. Luego los investigadores preguntaron si vieron algo más durante el recuento, la mayoría lo negó con la cabeza. Entonces les animaron a ver la cinta una vez más, esta vez sin que se concentren en contar, de pronto los espectadores dieron un grito: ¡había un gorila paseándose en el campo de juego! No era un gorila auténtico sino una mujer vestida de gorila, pero lo sorprendente es que nadie había visto al gorila la primera vez.

Los investigadores hicieron un segundo experimento con nuevos espectadores, que esta vez debían contar el número de botes del balón del equipo de camisetas negras; el resultado fue diferente, solo un tercio de los espectadores no vio al gorila. La mujer disfrazada llamó más la atención porque el disfraz del gorila era negro como las camisetas del equipo que pidieron a los espectadores seguir.

Este experimento demostró que cuanto más nos concentramos en un asunto determinado dejamos de prestar atención a otras cosas. Simplemente se nos escapan del razonamiento, no las vemos venir, aunque estén allí delante nuestro, en nuestras narices. Nuestro cerebro las almacena de todas formas, aunque para nosotros queden invisibles. Digamos que nuestro cerebro dispone de dos cajones, uno en el que se guardan las cosas de las que somos conscientes y otro que guarda las cosas de las que no lo somos. De esta manera se puede decir que hay cosas que no sabemos que sabemos, pero están allí jugando a ser invisibles.

Sin embargo hay personas que tienen un solo cajón en su cerebro, estos son los llamados locos lúcidos o savants. Stephen Wiltshire es uno de ellos, una vez voló en un helicóptero sobre Londres, una ciudad que quería conocer desde niño. Luego dibujó la imagen de la ciudad tal como se la ve desde el aire, y todo se correspondía exactamente, Wiltshire no discriminaba ninguna imagen, todas ellas se grababan en su cerebro.

Borges dedicó un cuento a estos locos lúcidos, se trata de su relato Funes el memorioso, un hombre que lo recordaba todo con una memoria prodigiosa y detallada, sabía desde las formas de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882 y podía compararlas con las vetas de un libro que solo había visto una sola vez en su vida.

Funes vivía en los detalles, en tanto los espectadores del partido de baloncesto simplemente no veían los detalles, aunque éstos fueran tan grandes como un gorila invisible.

*Es abogado y filósofo.

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La Constitución de la India

La India no solo pasó a existir desde 1949, sino que empezó a construirse desde ese año bajo la búsqueda de una identidad constitucional; esta es la importancia de esta Constitución

/ 30 de noviembre de 2020 / 00:39

El 26 de noviembre de 1949 se promulgó la Constitución Política de la India, que entró en vigencia el 26 de enero de 1950. La importancia de esta Constitución es múltiple, pues dio nacimiento al Estado de la India, entendido como una asociación compleja de estados (554 estados regidos por príncipes o marajás que habían sobrevivido bajo la administración colonial británica), con una población de más de 1.300 millones de habitantes, con un mosaico extenso de identidades, religiones, lenguas y culturas, además del sistema de castas que habitan en su organización social.

En 1888, John Strachei, uno de los administradores coloniales de la India, dio una conferencia bajo el título ¿Qué es la India?, en la que dijo: «Ese país no existe, y éste es el primero y más importante de los hechos que podamos aprender acerca de la India. La India es un nombre que damos a una dilatada región que comprende multitud de países diferentes»; por ello la Constitución de la India dio nacimiento a ese país que no existía, creando un Estado singular, posiblemente con la democracia y el sistema jurídico y político más complejos que hay en el planeta.

El profesor italiano Domenico Amirante ha caracterizado a este sistema político-jurídico como «La democracia de los superlativos» que gestiona más de 800 millones de votantes a las urnas para las elecciones políticas, que posee, como decíamos, la mayor diversidad cultural del mundo y un modelo de Estado multicultural, con un sistema de estados federales asimétricos y una justicia dinámica, basada en las culturas y los pueblos que reflejan un pluralismo jurídico que se construye en esta relación fuerte de culturas.

La Constitución de la India tardó en redactarse tres años. La Asamblea Constituyente fue convocada en 1946, los constituyentes fueron elegidos por asambleas provinciales y se precisó de un comité de redacción que tenía como finalidad plasmar en el texto constitucional el pasado, el presente y proyectar el futuro del nuevo Estado.

La India no solo pasó a existir desde 1949, sino que empezó a construirse desde ese año bajo la búsqueda de una identidad constitucional; esta es la importancia de esta Constitución, que más que un punto de llegada de un proceso histórico de construcción de un nacionalismo (Ghandi buscaba esta construcción nacionalista inspirado en los procesos nacionalistas de la unidad italiana) era un punto de partida para construir un Estado singular. Si bien todo Estado es en sí una singularidad en sí misma, en el caso de la India el reto ha sido y es mucho más arduo, por la diversidad y complejidad referida.

La Constitución de la India posee 395 artículos y 12 anexos, y comparte con la boliviana el récord de ser considerada una de las más extensas del mundo.

es abogado y filósofo

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