Sociedad

miércoles 30 sep 2020 | Actualizado a 05:47

Un bloqueo en Japo K’asa impide el paso de un camión cisterna de oxígeno

La Defensoría del Pueblo no pudo convencer a los pobladores que bloquean la ruta de permitir el traslado de vehículos de emergencia sanitaria hacia Oruro y La Paz.

/ 4 de agosto de 2020 / 21:06

Una comisión de la Defensoría del Pueblo de Oruro en Confital. Foto: Roberto Sardinas

La Defensoría del Pueblo no pudo convencer a los pobladores de Japo K’asa, en la ruta Cochabamba-Oruro, de permitir el paso de camiones cisternas de oxígeno varados por los bloqueos en la zona.

Una comisión de la delegación regional de esa oficina se trasladó la mañana de este martes hasta la localidad de Confital con el propósito de mediar ante los bloqueadores por el trasbordo de los vehículos de emergencia. Al no conseguir el objetivo, retornó a Oruro.

Centenares de vehículos se encuentran bloqueados en la ruta que conecta a La Paz y Oruro con Cochabamba. La Defensoría del Pueblo de Oruro informó que incluso hubo amagos de enfrentamiento en el intento de persuadir a los pobladores.

Decenas de camiones varados en Japo K’asa, camino Oruro-Cochabamba. Foto: Roberto Sardinas

Un camión con 100 cilindros de oxígeno también no pudo cruzar Vinto, camino de Cochabamba a Oruro y La Paz, según informó la empresa proveedora Praxair.

La Caja Nacional de Salud regional Oruro denunció la carencia de oxígeno para la atención de pacientes críticos de COVID-19 en esa ciudad. Además, el Gobierno y la Alcaldía de La Paz reclamaron el paso de oxígeno a La Paz con el mismo propósito.

Desde el lunes, movimientos sociales agrupados en el Pacto de Unidad  y la Central Obrera Boliviana (COB) propician bloqueos en varios puntos y departamentos del país contra la postergación de las elecciones generales, cuya fecha, 18 de octubre, fue definida por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

(04/08/2020)

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¿Qué pesará en el voto de los bolivianos?

/ 30 de septiembre de 2020 / 02:55

A 18 días de las elecciones generales, muchos bolivianos comienzan a sopesar su decisión respecto de los, ahora, siete candidatos presidenciales. Los 10 meses del gobierno transitorio de Jeanine Áñez son suficiente prueba para decidir o no la continuidad de un gobierno así, como los “14 años” en comparación al régimen actual o la búsqueda de una tercera opción.

Más allá de los sentimientos políticos, lo cierto es que el país sufre un inminente declive económico, una dramática ruptura social y una lamentable división política, que no bastará con la institución de un gobierno legítimo en las elecciones del 18 de octubre o la segunda vuelta del 29 de noviembre.

El gobierno que viene tendrá una tarea complicada de recomponer el estado de cosas actual. Necesitará mucha sabiduría política, capacidad de gestión y, sobre todo, sensatez y madurez para la reconciliación nacional.

Seguro que no todos los candidatos y fuerzas políticas tienen opciones de conseguir su propósito de llegar al poder. A juzgar por las encuestas, que suelen ser falibles, solo Luis Arce, Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho tienen posibilidades; los demás están para contentarse con uno y otro escaño en la Asamblea Legislativa o salvar la sigla.

Uno a uno, los aspirantes sabrán aprovechar sus ventajas o corregir sus defectos. De los electores, no hay que dudar su decisión.

Arce tiene la “cualidad” de haber gestionado la economía del país en los años de la mayor bonanza del país, que es su mayor capital, pero nunca fue un líder en el Movimiento Al Socialismo (MAS); su elección fue resultado del rezago partidario de construir liderazgos nacionales, esto ante el peso de Evo Morales.

Aunque con un nicho electoral más fuerte respecto de los otros candidatos y la fuerza política del MAS, Arce carga el desgaste de su partido, los “14 años” que desahucian con entusiasmo sus detractores y los antecedentes negativos de Morales, en escrutinio permanente en los medios y las redes sociales.

Mesa, que porfió a Morales en las elecciones anuladas de 2019, se ha convertido en el detractor más fuerte del MAS. A pesar de instalarse en el imaginario electoral, tiene un pasado de vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada que no le ayuda (aquél renunció luego de la Masacre de Octubre), como su perfil de dimisionario cuando tuvo la oportunidad de terminar el periodo presidencial de su antecesor y su papel fundamental en la institución del gobierno transitorio de Áñez, a quien apoyó y luego la desahució cuando se convirtió en directa y ocasional rival electoral.

La desacreditación del régimen actual puede restarle posibilidades electorales.

En tercera línea, pero con opciones de subir más, Luis Fernando Camacho es otra opción a sopesar. Fue clave en la caída de Morales en 2019; su capacidad de convocatoria lo hizo líder interesante. Invocó a las Fuerzas Armadas para sus propósitos y se alió con la Policía Boliviana cuando irrumpió en la arena política, por eso Chi Hyun Chung lo considera “golpista”, que indujo la renuncia de Morales.

De jurar por Dios que no iba a ser candidato, tiene el antecedente de haber pagado la inacción de los militares en la crisis de 2019 y, para ser aspirante presidencial, haber negociado oficinas del Gobierno transitorio y, para mal de males, haber grabado con fines oscuros a quien ahora es su acompañante de fórmula.

A pesar de haber conquistado el apoyo de Santa Cruz y habérselo despojado a Mesa, un eventual respaldo nacional tropieza con su actitud fascista, conservadora y fundamentalista de la religión y la “familia natural”.

Y en esta definición del voto, Áñez también tendrá su peso, por su permanencia en la papeleta electoral y, para mal de unos, por su otrora afinidad política con Mesa y Camacho, y su desastrosa gestión transitoria.

Rubén Atahuichi es periodista.

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Áñez declara la recta final de su gobierno y espera que su sucesor reimpulse la economía

La mandataria complementó su gabinete, que el lunes sufrió una crisis debido a la destitución intempestiva y polémica del ministro Óscar Ortiz.

/ 29 de septiembre de 2020 / 09:50

Jeanine Áñez, en su discurso de posesión del ministro Adhemar Guzmán. Foto: APG

La presidenta Jeanine Áñez ha declarado la recta final de su gobierno. Dijo que en esta última fase de su administración transitoria “sembrará” el terreno para que el próximo gobierno, que emerja de las elecciones del 18 de octubre, reimpulse la economía.

La mandataria complementó la mañana de este martes su gabinete con el juramento del ministro de Desarrollo Productivo, Adhemar Guzmán, en reemplazo de Abel Martínez, que el lunes renunció en medio de una crisis de gabinete desatada por la destitución intempestiva y polémica del titular de Economía, Óscar Ortiz.

“Hemos hecho el cambio para iniciar la recta final de la gestión, una recta final que vamos a consagrar a la creación de empleo”, dijo Áñez en el acto de posesión de Guzmán en el Palacio de Gobierno.

Consideró que la anterior fase de su gobierno estuvo dedicada a la tramitación de fondos para enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus, que azota al país desde el 10 de marzo, cuando aparecieron los primeros casos en Santa Cruz y Oruro.

“Ahora, la nueva etapa de la economía estará dedicada a sembrar el terreno para que el próximo gobierno, sea del color que sea, pueda reimpulsar la economía y crear empleo con facilidad”, afirmó Áñez, que a un mes de las elecciones renunció a su candidatura por la alianza Juntos.

El lunes, Ortiz denunció que fue destituido de sus funciones por diferencias con el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, de quien dijo que Áñez le dio el futuro control del país y del Gobierno. En contrapartida, Murillo dijo que, al oponerse a la devolución de acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC), aquel optaba por no apoyar a Cochabamba sino preferir a las logias cruceñas.

Ortiz había reemplazado el 7 de julio a José Luis Parada, antiguo secretario de Hacienda del gobierno departamental de Rubén Costas, al influjo de Murillo, señalado ahora de tener fuerte incidencia en Áñez.

(29/09/2020)

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Áñez marca distancia de Demócratas, con Suárez en medio y Murillo de protagonista

Luego de la destitución de Óscar Ortiz, en el partido de Rubén Costas dicen que mientras el Gobierno “tome más distancia, mejor para Demócratas”.

/ 28 de septiembre de 2020 / 18:32

Óscar Ortiz explicó este lunes que no renunció, que nombraron a otro en su lugar. Foto: José Lavayén-La Razón

No es la primera vez que Jeanine Áñez se desprende de un cuadro importante de Demócratas, su partido y respaldo político. Las divergencias con su colega de Gobierno, Arturo Murillo, obligaron la destitución intempestiva del ahora exministro de Economía Óscar Ortiz.

De larga trayectoria en la fuerza política liderada por el gobernador cruceño Rubén Costas, Ortiz había llegado al gobierno transitorio el 8 de mayo, esa vez como ministro de Desarrollo Productivo en reemplazo de Wilfredo Rojo. Y el 7 de julio fue posesionado como ministro de Economía en sustitución de José Luis Parada.

El cambio resultó intempestivo, y de la manera inusual. Al influjo de Murillo, fue el secretario privado de Áñez, Manuel Suárez, quien comunicó a Parada, por muchos años secretario de Hacienda de Costas, su separación.

“Demócrata” por “demócrata”, la destitución, no obstante, sorprendió en filas de Demócratas. “Le pidieron la renuncia (a Parada)”, dijo entonces una fuente partidaria a La Razón.

“El nuevo secretario privado fue quien despidió a JL (José Luis)”, contó.

Consultado sobre por qué Ortiz fue el elegido, la fuente respondió: “Por la relación con AM (Arturo Murillo), es quien ha tomado el control”.

Un poco de más de dos meses después, la historia parece repetirse, con Suárez en medio y Murillo como protagonista.

Ortiz no renunció, fue echado del gabinete por fuertes divergencias con Murillo, y la pérdida de confianza de Áñez.

Al menos tres conflictos precedieron a su decisión de comunicar este lunes su alejamiento del Gobierno por razones ajenas a su voluntad, según contó a La Razón la fuente política: mientras estuvo convaleciente de COVID-19, los directores de la Aduana Nacional y de la autoridad de Juegos, de tuición del Ministerio de Economía, fueron nombrados al influjo de Murillo, y la devolución de acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica (ELFEC).

Murillo admitió que hubo “roces” sobre el caso ELFEC en el gabinete de Áñez, aunque no precisó entre quiénes.

Ortiz comunicó el sábado la decisión del Gobierno a sus correligionarios, una vez que supo que le pidieron la renuncia. Según el interlocutor de este diario, quien le comunicó que Áñez le pidió la renuncia fue Suárez, como también ocurrió con Parada.

La comunicación causó cierta desazón en Ortiz, quien, según la fuente, desafió a que la mandataria le pida la renuncia en persona. Como no pudo ocurrir esto último, el ahora exministro fue echado del Gobierno.

“Yo no he renunciado, aunque desarrollaron una campaña falsa diciendo que ya lo había hecho, solamente pare presionarme para que lo haga», afirmó molesto Ortiz en relación a los rumores que desde el viernes circularon en las redes sociales y algunos medios de información sobre su renuncia.

Si bien Demócratas mantiene su respaldo a Áñez, algunos creen que el Gobierno comete “torpezas que deja perplejos” a sus partidarios. Apuntan de esta actuación a Murillo y al ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, el otro hombre fuerte de la administración transitoria.

“Mientras más distancia tomen de nosotros, mejor para Demócratas”, dijo la fuente de La Razón.

Pero Áñez quiso terminar bien con Ortiz; le agradeció su colaboración en el Ministerio de Desarrollo Productivo, primero, y en el de Economía, después. “Le agradezco por su trabajo y su esfuerzo por Bolivia y por la economía de todos los bolivianos”, dijo al posesionar a su sustituto, Branko Marinkovic, exdirigente cívico cruceño que en los últimos años mantuvo fricciones con Costas y Demócratas.

(28/09/2020)

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Presionado y molesto, Ortiz es alejado del Gobierno: ‘Yo no he renunciado’

Fuentes de La Razón informaron que el nuevo ministro de Economía será Branko Marinkovic, aunque no pudo confirmar el dato en fuentes oficiales.

/ 28 de septiembre de 2020 / 11:05

El ministro Óscar Ortiz, antes de su salida del Gobierno. Foto: José Lavayén-La Razón

El ministro de Economía, Óscar Ortiz, fue finalmente alejado del Gobierno en medio de reclamos por su destitución. “Yo no he renunciado”, dijo en conferencia de prensa este lunes, en la que expresó su desacuerdo con algunas acciones de la administración Jeanine Áñez.

“Yo no he renunciado, aunque desarrollaron una campaña falsa diciendo que ya lo había hecho, solamente para presionarme para que lo haga», afirmó.

“Me parece una forma indigna de actuar”, protestó Ortiz, designado en esas funciones a principios de julio en reemplazo de José Luis Parada, antiguo secretario de Haciendo de Rubén Costas.

El ahora exfuncionario develó que el gobierno de Áñez ya ha decidido designar a otra persona en su lugar. “Entiendo que ya han decidido designar a otra persona, por lo cual vine hoy a dejar limpio mi escritorio y terminar con mis últimos papeles”, afirmó.

Fuentes de La Razón informaron que el nuevo ministro de Economía será Branko Marinkovic, aunque no pude confirmar el dato en fuentes oficiales.

Ortiz tuvo fuertes diferencias con el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, sobre dos designaciones y el caso de la devolución de acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC), según supo este diario.

La renuncia de Ortiz había sido conocida el sábado, aunque el funcionario la había desmentido. No renunció, fue separado del Gobierno.

(28/09/2020)

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Renuncia el presidente del Tribunal Electoral de Santa Cruz por ciertas ‘distorsiones’

El vocal Saúl Paniagua espera que la Cámara de Diputados considere su dimisión que, según comentó, obedeció a “una mal entender de las cosas”.

/ 25 de septiembre de 2020 / 08:20

El vocal Saúl Paniagua, en una entrevista pasada con La Razón.

El presidente del Tribunal Departamental Electoral de Santa Cruz (TED), Saúl Paniagua, renunció a sus funciones debido a “distorsiones que ameritan tomar decisiones”, esto a menos de un mes de las elecciones del 28 de octubre.

La información fue publicada por el diario El Deber con base en la revelación del vocal en el programa A primera hora, de su estación de radio.

Si bien Paniagua alegó razones personales, afirmó que tomó la decisión de alejarse del cargo por “un mal entender de las cosas” y de “distorsiones que ameritan tomar decisiones”. “Son aspectos que lo dejo ahí”, comentó en el programa de radio, según cita el diario cruceño.

La renuncia de Paniagua deberá ser considerada por la Cámara de Diputados, mientras el vocal continuará en sus funciones. Consideró que la tarea “está todo encaminada para que se lleven adelante las próximas elecciones”.

Luego del remezón por las elecciones anuladas del 20 de octubre de 2019 por un supuesto fraude, la Asamblea Legislativa recompuso los tribunales departamentales el 19 de diciembre, medida en la que eligió a Paniagua como vocal electoral de Santa Cruz junto a María Cristina Claros, Marcelo Yabeta y Judith Sánchez.

(25/09/2020)

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