Gustavo Pedraza: Confiamos en ganar en primera vuelta

Es el hombre detrás de las ideas, del plan que, en caso de ser gobierno, aplicarían para la administración del país. El candidato a la vicepresidencia del CC confía en un triunfo.

Gustavo Pedraza, candidato de CC a la Vicepresidencia, en entrevista con La Razón

Antonio Dalence 07/10/2019 10:38 AM
La Paz•

No es mucho de salir en las fotos, ni de las manifestaciones callejeras ni de los discursos encendidos, al contrario, Gustavo Pedraza se considera más un hombre de gestión y de resultados. Y así vive la campaña electoral seguro de que Carlos Mesa será el triunfador. “A mí me toca organizar el futuro gobierno”, dice en la siguiente nota.


—¿Qué le animó a ser candidato a la vicepresidencia?

—Yo he visto a la política los últimos 25 años desde la academia y la teoría, y he estudiado mucho, particularmente en el oriente boliviano, el desempeño de los actores políticos, he analizado las dificultades que hay en la gestión del poder, central y local, entonces me he animado a ser candidato porque creo que el gran déficit que tenemos como Estado es, justamente, el conocimiento técnico en la gestión del Estado. Porque nuestro país se ha administrado más en el acto del poder y no se ha incorporado el acto administrativo como una herramienta relevante complementaria.

    Yo me considero más un gestionador, administrador, un gerente del aparato público, que tiene que complementar a la decisión política en el campo del poder. Creo que mi contribución será muy importante cuando estemos gobernando el país, desde la visión de la tecnología de la gestión pública.

—¿Qué experiencia le dejó el haber sido ministro?

—Lo que constaté cuando fui ministro es que el Estado realmente es un conglomerado de instituciones desordenadas, sin ningún alineamiento estratégico entre los niveles estatales, locales, subnacionales y el central. Es un Estado que más se dedica a la planificación que a la implementación, a la construcción legislativa que el cumplimiento de la ley. 

    Eso fue muy importante para mí, en el corto tiempo que estuve, conocer esta maquinaria estatal, obsoleta, anquilosada en el Poder Ejecutivo.  Creo que el haber conocido el Estado boliviano me ha dado muchas luces, información, para abordar un estudio mucho más profundo y poder plantear soluciones, transformaciones, que las estamos haciendo ahora. Sin duda que cuando fui ministro tuve grandes logros, pero ahora estoy haciendo el abordaje desde el diagnóstico. Creo que esa gran experiencia, cuando fui ministro, para mí ha sido complementar mi conocimiento académico y técnico y plantear soluciones estructurales, que estoy seguro que las vamos a realizar cuando seamos gobierno.

—¿Cómo evalúa la campaña hasta ahora. Y si ustedes están cumpliendo sus expectativas?

—Es una campaña muy desigual, desde el mismo momento en que se admite, se impone una candidatura ilegítima, como la del oficialismo, esta campaña se torna en anómala, porque toda la estructura estatal inicia una campaña gigantesca con recursos públicos, que se ha dedicado a atacar a nuestra candidatura, esto sin ninguna duda nos tiene en apronte todo el tiempo para la defensa y para la contención, y para que estos ataques desde el campo de la guerra sucia no nos afecte.

    Esta campaña es de una acción de fuerza y no de ideas o de planteamiento de propuestas, eso es lo que ha caracterizado la campaña y pese a esos ataques constantes, cada vez más agresivos, hemos logrado mantener el apoyo popular y nuestra candidatura está, sin ninguna duda, con posibilidades reales y cercanas a un triunfo democrático el 20 de octubre. Estamos dando batalla porque el apoyo de la ciudadanía es permanente y estamos seguros que vamos a seguir así hasta el final.


—¿Cómo evaluaría el rol de sus principales aliados. Ayudan como se esperaba o no?

—La particularidad de los aliados, los dos principales, el Alcalde de La Paz y el Gobernador de Tarija es muy valiosa porque nos permite una interacción muy directa y, además articulada con la sociedad de cada uno de estos departamentos. Sin duda que estos liderazgos nuevos, ambos, fortalecen nuestra candidatura y contribuyen a que mostremos ante la ciudadanía un proyecto unitario. Igual los demás aliados que se han ido incorporando progresivamente en el resto del país.

    El más nuevo que tenemos, de Germain Caballero, de Santa Cruz, para nosotros es una fortaleza, con una concentración sobre todo en la región chiquitana, y el apoyo incondicional de Samuel Doria Medina, que es un demócrata, una personalidad muy relevante.

—¿No sé qué tanto cree en las encuestas, pero por lo que se ve siguen segundos. Confían en llegar a la segunda vuelta?

—Confiamos en que podemos ganar en la primera vuelta, esa es nuestra confianza, estamos optimistas porque notamos el apoyo masivo y el cariño de la gente en las calles. Eso se traduce en apoyo firme. Es probable que haya una segunda vuelta, es muy probable que eso suceda, pero tenemos la plena seguridad de que el ciclo político de Evo Morales se ha agotado, no porque lo digamos nosotros, sino porque así se ha dado.

—¿Podría resumir el plan de gobierno que proponen en tres o cuatro ideas clave?

—El tema crucial es cómo reconstruimos las instituciones para acabar con la corrupción. La corrupción es una consecuencia y un síntoma de que las instituciones están descompuestas, prácticamente han sido destruidas por este modelo de gestión del Movimiento Al Socialismo, que lo que hizo es concentrar el poder en el Presidente y en beneficio partidario, con invitaciones directas y coimas. Lo mismo la Justicia, que se ha convertido en un factor de corrupción muy dependiente del Gobierno, igual que la Policía.

    Queremos recuperar los servicios públicos, la salud, sin gastos innecesarios, atacar el cáncer, el desempleo sobre todo para jóvenes.

    Hay que darle un giro a  la economía, porque ahora está en desaceleración o se sostiene gracias a la deuda externa y las reservas.

Priorizaremos la economía del conocimiento, la economía del siglo XXI, que puede darle un impulso a un nuevo ciclo y que no solo esté basada en los recursos no renovables. Entre otras cosas el conocimiento y la educación es la columna vertebral del desarrollo. Nosotros queremos invertir en educación, hay que cambiar el sistema educativo y la educación superior que se ha desvinculado del desarrollo, no produce ciencia ni  tecnología, está más anquilosado y la investigación y la ciencia no son las prioridades, sino los cargos de docentes y administrativos.

—En el MAS dicen que su plan es solo mejorar todo lo que ellos hicieron y en 21-F que es prácticamente lo mismo.

—Lo que estamos proponiendo nosotros es hacer lo contrario que hace el MAS, cuando digo reconstruir las instituciones, digo designar a autoridades en base a sus méritos, llevar a la mejor gente y sin tener el carnet del partido como hace el MAS. La corrupción está fundamentada y cimentada ahora, en gran medida, en la licitación directa y las coimas para la construcción de obras, eso no vamos a hacer nosotros, nosotros vamos a transparentar el sistema de adjudicación de obras públicas, vamos a poner el libro abierto para que la ciudadanía conozca y eso no lo hace el MAS.

     En salud, el presidente Morales prefirió construirse su castillo, perdón su palacio, su museo, volar en helicóptero y sus aviones, si nosotros hacemos cuentas con los lujos que disfruta el Presidente podemos hablar tranquilamente de unos 200 millones de dólares, nosotros en vez de gastar en lujos vamos a invertir en salud, eso no lo está haciendo el MAS.

    Lo propio con la Policía, vamos a dejar que se gobierne, vamos a profesionalizar y vamos a tramitar un salario digno y eso no lo está haciendo el MAS. Nosotros vamos a gobernar para que haya una justicia independiente, que sean los méritos la base de las designaciones.


—¿Debo entender que ustedes, de ser gobierno, no usarán el edificio nuevo ni los helicópteros ni nada de eso?

—¿Hacía falta construir un edificio tan caro?, yo creo que no, yo creo que es un gasto suntuoso. Cuando tú te compras seis helicópteros Superpuma a 30 millones cada uno y los pagas en plazos cortos, en vez de construir al menos 10 hospitales, eso para mí es un despilfarro. Estoy planteando que nuestro gobierno no va a despilfarrar recursos, no vamos a priorizar los lujos. A los helicópteros y los aviones se les dará uso, gran parte de ellos hay que ponerlos a la venta para recuperar el dinero que se gastó y que se lo destine a un mejor campo, donde la gente lo aproveche.

    Entonces tenemos que recuperar ese despilfarro que se ha hecho para que la salud sea beneficiada. Vamos a construir carreteras, infraestructura para salud y educación, para que los productores saquen sus productos, la integración vial sea prioridad.

—La gente destaca de esta gestión los bonos sociales, ¿cómo harán para mantenerlos?

—Primero los bonos no son una invención de Evo Morales, hay más de 150 países que dan bonos, es un recurso para la gestión, incluso, los países más desarrollados dan bonos. En Bolivia, antes de Morales también habían bonos y hay que decirlo así, por lo tanto no son una invención o una construcción de ellos. Son recursos, herramientas y medios para gestionar el desarrollo, aliviar la extrema pobreza. Claro que vamos a mantener los bonos porque son útiles y la gente tiene derecho.

—¿Qué planes concretos tiene para los jóvenes?

—Necesitamos trabajar para que los jóvenes tengan un futuro asegurado, primero diversificando la economía, segundo dándoles oportunidad de formación técnica y profesional para que después puedan encontrar empleo. Garantizándole su inserción laboral. Entonces, el empleo para los jóvenes no tiene que ser hecho por decreto o alianzas solo con empresas, sino tiene que hacerse una inversión grande, tiene que diversificarse la economía y tiene que generarse incentivos para los emprendedores. Los jóvenes ahora prefieren ser independientes y hay que darles la oportunidad para que sea fácil formar una empresa y para que sea fácil acceder a un crédito que le va a dar el Estado. Un joven puede tener las mejores ideas, pero si no tiene los recursos básicos para ese emprendimiento no va a poder tener un negocio, ahí radica la diferencia.

—¿Por qué no se dio la unión de la oposición?

—La oposición no es homogénea, la política es el campo de las ideas y es irracional que todos los políticos piensen igual, cada uno tiene una visión propia y esto es como el contexto genérico para poder decir que es imposible tener un bloque único de la oposición, sería imposible con ese principio.

    Segundo, la sociedad está buscando propuestas renovadoras, está buscando nuevas formas de representación política, nuevas narrativas y la gran mayoría de los partidos mantienen los moldes tradicionales en su organización partidaria y en su visión. Para el caso nuestro que somos una organización nueva, somos flexibles, entonces queremos ser la representación natural de esa sociedad decepcionada y frustrada por el modelo del partido político que en vez de representar a sus ciudadanos lo que ha hecho es frustrarle, lo que ha hecho es prometerle y no cumplirle. Entonces, esta gran diferencia de percepciones sobre el modelo de representación política, en gran medida, ha impedido que haya un bloque único. La visión de Comunidad Ciudadana es a largo plazo, el bien mayor para nosotros es la restauración de la democracia.

—¿Qué piensa del caso PAT y cómo cree que serán los siguientes días de la campaña?

—En Comunidad Ciudadana hemos tomado la decisión de no perdernos en la guerra sucia.

    A nosotros no nos interesa el pasado, donde pudo haber dificultades y equívocos, pero no nos interesa. Nos interesa resolver los problemas de la gente y no la guerra sucia. Los próximos días van a ser intensos y yo creo que el ataque y la guerra sucia contra nosotros van a ser más intensos y estamos preparados para ello. No va a haber debate de contenido ideológico, de propuestas, de Estado, de sociedad, de aquí lo que nos toca, en lo que queda de la campaña, son ataques certeros, pero la gente va a mantener su deseo, su ansiedad y su decisión de apoyar nuestra candidatura, porque somos los que tienen posibilidad real de derrotar a un autoritarismo que ya cumplió su ciclo. Y sin duda que mientras nos acercamos a la elección las sospechas de fraude se van incrementando, por lo que estamos viendo como estos cambios de funcionarios en el Serecí.

    Yo creo que tenemos que ser vigilantes de que este proceso electoral no sea manipulado, no se consolide un fraude, que sería la única vía para que Evo Morales logre más votos que nosotros.

—¿Al final, lo de los incendios qué efecto pueden tener?

—Yo creo que eso le puede afectar más a Evo Morales. Él ha tenido un desempeño equivocado en la crisis de la Chiquitanía, yo creo que su insensibilidad e indolencia al no declarar estado de desastre natural es una evidencia irrefutable de que primero no le importa lo que la gente piensa o sienta,  le importan como está su imagen a nivel internacional y le importa solo el poder y eso le va a significar una derrota contundente, particularmente en Santa Cruz. Morales va a ser derrotado de una manera contundente. Ese gravísimo error que cometió en los últimos dos meses ha acrecentado su crisis y falta de credibilidad que arrastra con la corrupción y porque no ha resuelto y los problemas del empleo y la salud.

—¿Cuál será su rol en la recta final de la campaña?

—Mi rol es de un candidato de perfil bajo y de trabajo intenso pero con resultados concretos.

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