Orloj, seis meses de silencio en Praga

El reloj astronómico de la capital de la República Checa parará durante medio año para su mantenimiento.

Orloj, seis meses de silencio en Praga.

Miguel Vargas S. 29/01/2018 08:19 PM
La Paz •

Cuenta la leyenda que el mecanismo de Orloj, el reloj astronómico de la Plaza Vieja de Praga, fue construido por el maestro Hanuš (cuyo verdadero nombre era Jan Ruže) y por su ayudante Jakub Cech en 1490. Cuando las autoridades ediles escucharon que ciudades vecinas deseaban contratar a Hanuš para hacer una pieza similar, convocaron al maestro y le preguntaron si era capaz de construir una reproducción del reloj. Él —pensando en que le harían una oferta de trabajo— dijo que sí. Acto seguido, lo cegaron quemándole los ojos. Su discípulo Cech, en venganza, introdujo una mano en el mecanismo, estropeándolo; y quedando manco. Hanuš, al enterarse de la mala fortuna de su seguidor, lanzó una maldición: cada vez que el mecanismo se detiene, es porque la desgracia llega.  

Este 2018 no será el mal augurio el que pare su funcionamiento, sino que estará fuera de servicio por cuestiones técnicas. El Ayuntamiento de la capital checa ha anunciado que se detendrá el reloj por seis meses para que el atractivo turístico pase por un trabajo de restauración. Actualmente, en torno a él cada hora en punto se congrega una multitud de turistas en la plaza para ver desfilar a los 12 apóstoles bajo los compases de las campanadas.

El objetivo es tener el reloj astronómico a punto para el centenario de la República Checa, que este país celebra en octubre de 2018, reseña la agencia de noticias EFE.

Aunque es de origen medieval, el reloj se ha ido modernizando con el paso de tiempo, y continúa siendo uno de los símbolos incuestionables de Praga.

Maquinaria del asombro

Orloj no solo da la hora; tiene tres partes, cada una con una función concreta, expone La Vanguardia de España. A cada hora en punto —entre las 08.00 y 21.00— se convierte en un escenario teatral, que tiene como actores principales a figuras animadas, entre ellas a los 12 apóstoles que salen en desfile. Esta parte del reloj es la más nueva de todas, y se añadió en el siglo XVII. Las cuatro figuras que flanquean el reloj son alegorías (de izquierda a derecha): la Vanidad (representada por un hombre que sostiene un espejo); la Avaricia, (un comerciante judío con su bolsa); la Muerte (un esqueleto con un reloj de arena) y la Lujuria (un príncipe turco con su mandolina).


El calendario fue añadido al reloj en 1870. Sus 12 medallones representan los meses del año. Son obra del pintor checo Josef Mánes. Las cuatro esculturas laterales son: un filósofo, un ángel, un astrónomo y un cronista. Las manecillas del reloj tienen los símbolos del sol y de la luna, además de una mano dorada que es la que indica la hora centroeuropea, y sirven para mostrar su posición a lo largo del día.

A pesar de su belleza, Orloj necesita mantenimiento. Sufrió grandes daños durante un incendio en la II Guerra Mundial, al igual que el resto del edificio del Ayuntamiento, en una de cuyas torres está emplazado el famoso reloj. “Teniendo en cuenta el valor histórico y la complejidad del reloj, la reparación durará unos seis meses. Es inevitable y una medida responsable que ayudará a preservar el reloj para las próximas generaciones”, señaló en comunicado el edil del Cultura, Jan Wolf.

Se trata de la primera reconstrucción integral desde la guerra, ya que hubo antes una reparación de urgencia después de la contienda, en la que faltó tacto y calidad, y ahora se va a restaurar el carácter gótico original, comentó a EFE.

Entre esos elementos originales está el sistema de tracción, que utiliza tambores de madera movidos por un sistema de poleas con contrapeso de piedra, en vez de las actuales ruedas dentadas de metal accionadas por un motor eléctrico. “La restauración de la maquinaria del reloj y los apóstoles —incluidas las estatuas de madera a ambos lados— costará 300.000 euros (unos Bs 3 millones), y otros 80.000 (unos Bs 800.000) euros se destinarán al nuevo calendario, la pintura del astrolabio y la puerta de los apóstoles”, precisó Wolf.

Así, el principal atractivo turístico de Praga se detendrá por seis meses para volver remozado y, quién sabe, quizá ya libre de aquella oscura maldición de leyenda.


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