¿Dónde está la información?

El autor pone la pluma sobre los conflictos inciertos, prejuicios del Código Penal.

¿Dónde está la información?

Grover Yapura 24/01/2018 05:46 PM
La Paz •

Abundan los ejemplos que permiten reivindicar las virtudes e impactos positivos de la información. Sobran las consecuencias políticas, económicas y sociales de la desinformación. Y aun así se opta por una comunicación casi obstinada. Si los planes se mantienen así, rumbo a 2019, las víctimas serán numerosas, en un país cada vez más afectado por el prejuicio y la intolerancia. El actual conflicto está mostrando que la institucionalidad que requiere el Estado Plurinacional, construido desde la vigencia de la Constitución (CPE), no tiene los impulsores suficientes, mientras que se reproducen los adeptos a la consigna.

Unos lo califican de mecha. Otros lo consideran detonante. Como fuera, el Código del Sistema Penal Boliviano (CSP) se ha convertido en el elemento político que, como factor imprevisible, ha establecido un escenario de confrontación. Un tema que debió ser sometido al análisis técnico y al diálogo argumentado hoy es un instrumento eficiente para afectar a la institucionalidad boliviana, para pesar de la ya malograda justicia. Y será una responsabilidad de todos quienes tenemos obligaciones. Y por ello es mejor empezar por casa, por nosotros y los “parientes” del oficio.

En un escenario marcado por escasos márgenes para acceder a la información y en el que la convicción por el debate se ha disminuido al extremo, medios de comunicación y periodistas debemos reconocer que nuestro instinto natural para superar los obstáculos en la búsqueda de la información ha sido burlado por el relajo. Y aquellos elementos que podrían ser considerados atenuantes se convierten —en este caso— en cómodas justificaciones. Los departamentos de redacción y las salas de prensa contábamos con el primer proyecto de ley del CSP, pero una gran mayoría optó por trabajar solo con el par de temas que caracterizaron el debate durante 2017. El obligatorio escepticismo y la obligación natural de generarnos preguntas fueron satisfechos por la cobertura a la discusión sobre la ampliación de las causalidades del aborto, algunos artículos sobre el control a los narcóticos y algún otro tema.

He ahí el ejemplo de la serie de disposiciones procedimentales penales y del régimen penitenciario que se aplican en relación a la detención preventiva. Profundizar en sus postulados, consecuencias o en el financiamiento que existirá para ponerla en marcha, constituyen un listado de temas pendientes para la indagación de los periodistas.

No quedan dudas de que en el gremio hay una sólida defensa de la Ley de Imprenta. Pues si la vamos a defender, vale la pena ejercerla cumpliendo con el derecho que los ciudadanos tienen a ser informados. Y ahora que se habla de la posverdad o de la infoxicación, el periodista es más necesario que nunca. Y si no, pregunten a los proyectistas del CSP.

En diciembre se estableció que el CSP ya estaba promulgado. Sin acceso a la información oportuna sobre un conflicto que crecía, el oficialismo entendió que estaba en cuenta regresiva para la aplicación del Código. No se consideró el factor activado por el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), no se tomó en cuenta el dato que emergió en las elecciones judiciales. Por el contrario, el oficialismo dispuso de su estrategia habitualmente poco afecta a la información. Y se desplegó en el universo de las percepciones. Hoy, en el nuevo año, se habla de socialización del CSP y de la disposición a modificar artículos. ¿Cuánto pudo haber ganado en tiempo y en factura política si echaba mano de la información?

Finalmente, el escenario es completado con diferentes actores opositores. Algunos de ellos participantes de la Asamblea Legislativa. Ellos demuestran también la escasa importancia que le dan a la información, a los hechos. Y por ello, hay quienes se ven líderes o ganadores de este conflicto que no terminó de definirse.

Así, la opción de la batalla ciega contra el CSP está llevando a los actores opositores a demostrar su incoherencia. Ellos han exigido y exigen medidas que den inicio a una reforma judicial. No he escuchado a ninguno que se exprese, con argumentos, contra la estructura de los 680 artículos del CSP. Sí he escuchado cuestionamientos a una serie de disposiciones. Y sin embargo se demanda su abrogación. Son señales de que el conflicto aún es incierto, y pueden ser oportunidades para empezar a fortalecer la información.

  • Grover Yapura es periodista, director de la revista Oxígeno y del portal digital Urgentebo.com

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