Cristian Jamett Pizarro: 'La Haya, cuando ganar puede ser perder'

El norte chileno, que hace región con el oeste boliviano y el sur peruano, lee de distinto modo el fallo de la CIJ

Cristian Jamett Pizarro, crítico y sociólogo.

Iván Bustillos es periodista 30/09/2019 08:54 AM

Crítico, el sociólogo chileno Cristian Jamett Pizarro escribió tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ): “Los resultados de La Haya han sido interpretados como un triunfo de Chile, no obstante la afectada por esta política exterior elitista y conservadora [del gobierno chileno] no es solamente Bolivia, también puede llegar a serlo el norte de Chile, considerando que bajo un contexto centralista-unitario de su Estado las regiones son consideradas como provincias subalternas al centro, cuya función radica en ser zonas de sacrificio socio-ambientales, producto de un tipo de desarrollo regional de carácter extractivista —nacional y transnacional— de sus recursos naturales”. Había titulado su artículo “El fallo de La Haya o cuando ganar puede ser perder”. Animal Político pudo hablar con el joven académico cuando, junto con otros intelectuales de su país participó en La Paz en el Seminario Internacional Perspectivas de la democracia en América Latina, organizado por el Instituto de Investigaciones Sociológicas ‘Mauricio Lefebvre’ de la Facultad de Ciencias Sociales de nuestra Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

— La Haya, ¿ganar para perder?

— Históricamente, Chile ha sido controlado por una oligarquía geográficamente central, donde los nuevos territorios conquistados por la Guerra del Pacífico, como Antofagasta, Calama, Iquique, Arica, no significaron necesariamente una incorporación democrática, igualitaria a la realidad de otras partes de nuestro país. Las regiones del norte son miradas con criterios geopolíticos, por ser fronterizas, y con criterios extractivistas, antes por el salitre, ahora por el cobre, la pesca, etc. Y eso no se ha traducido en un desarrollo económico, cultural, político de estas regiones del norte de Chile. En ese escenario, considerando que nosotros somos una universidad del norte de Chile [Arturo Prat], tenemos la obligación de ver cómo contribuimos desde nuestra condición universitaria a promover el desarrollo territorial de nuestros lugares. En ese sentido es que nos hemos dado cuenta que no vamos a dar este salto solamente mirando hacia Santiago, sino que vemos también hacia la región de la cual somos parte...

— Una región trinacional en todo el sentido de la palabra.

— Una macrorregión con la cual tenemos vínculos históricos, territoriales, económicos e, incluso, familiares. En Iquique existe un barrio boliviano de una gran potencia y dinámica económica, cultural. Queremos, como universidad, potenciar eso. Cuando decimos que a veces ganar es perder, lo que hemos podido ver después del fallo de La Haya es que ha sido aún más difícil, desde Chile, mejorar las relaciones que algunos llaman ‘paradiplomáticas’.

— En su artículo habla de una diplomacia dura (hard power) chilena, frente a una política exterior boliviana soft power.

— Tengo la impresión de que a nivel de la sociedad política chilena se ha dado por sellado el tema después de La Haya; no obstante, la sociedad civil, ciertos sectores, movimientos sociales, universidades, incluso algunos municipios del norte han entendido que el hard power, poder fuerte, de decir ‘esto se cierra, no se discute’, es muy perjudicial para el norte de Chile, pero muy perjudicial. Somos muy receptivos a que se consolide una política exterior boliviana que se oriente a no dejar este diálogo internacional en distintas materias; ahí Bolivia tiene mucho que ganar, mucha simpatía que encontrar; además, los sectores municipales, universitarios, movimientos sociales, la sociedad del norte de Chile, están en una disponibilidad, porque también están en una situación de abandono estatal. Creo que es un momento de repensar lo que van a ser los próximos 40 años de relaciones bilaterales, y creo que la idea es que mejor sea la sociedad civil la que lo haga, antes de que se piense solo desde una lógica estatal dura, agresiva, que sirve como un discurso a veces populista en Chile. Cómo la extrema derecha, en el caso chileno, usa este tema, pero, claro, eso no se traduce en mejor desarrollo y calidad de vida.

— En ese texto, usted dice que Bolivia tras La Haya haría mal en optar por una política dura, debido a la simpatía y apoyo que ya ha ganado en Chile. 

— Claro, la política exterior boliviana tendría que ver cómo hacerse más sofisticada; tal vez desarrollar este soft power con la sociedad civil [chilena] del norte, sobre todo. Y, bueno, defender sus intereses frente al Estado centralista chileno, de la forma que lo considere apropiado, pero lo que no podría hacer —y sería perjudicial para Bolivia y para el norte— es tener una política de hard power para todos los sectores, tanto para la sociedad política como para la sociedad civil; con eso tenemos mucho que perder. Creo que este encuentro [en La Paz] da cuenta de eso; este seminario chileno-boliviano, que primero hicimos en el norte de Chile y en homenaje a René Zavaleta, y que ahora hayan venido colegas de Concepción, Iquique y de otros lugares más, está mostrando que la sociedad quiere tener este diálogo, este nivel de integración a escala humana.

— O sea, ya no hablamos solo del norte chileno.

— El nivel de la intelectualidad boliviana es muy respetado internacionalmente. Y eso ha despertado el interés de muchas universidades de Chile, no solamente del norte de Chile; tanto es así que estamos viendo las condiciones en el próximo año de seguir con este ciclo chileno-boliviano y ver la posibilidad de generar un congreso, mucho más robusto, que pueda encontrar no solamente a La Paz y a Iquique, sino, como ha sido el caso, representantes de las distintas regiones de Bolivia junto a representantes de distintas regiones de Chile, incluso pensando en sumar a Perú. Es un hito no menor, un hito académico, intelectual en materia de ciencias sociales y políticas, no menor. La academia chilena siempre ha estado mirando mucho las teorías y paradigmas norteamericanas, europeas; y poco se ha descolonizado de esa matriz de pensamiento, y creo que en este caso, en este diálogo con Bolivia, con Perú, podemos avanzar mucho en este proceso; no desechar las teorías que vienen de Europa, pero ver en qué sirven, en qué no sirven. Y si hay un representante de esto es René Zavaleta Mercado: cómo tomaba las mejores teorías y las traducía a la realidad boliviana; que también escribió sobre Chile, cuando estuvo allí, y las tradujo a la realidad chilena. Ahí hay un referente del cual tenemos mucho que aprender en Chile; lo digo con humildad.

— En las exposiciones de ustedes salió a relucir un hecho por demás llamativo: un cierto ‘rezago democrático’ chileno.

— Nosotros llevamos recién 30 años de democracia, y tenemos una Constitución de 40 años, la Constitución de Pinochet. Para nosotros hoy es inimaginable una Asamblea Constituyente; está tan blindada esa Constitución, por los militares, por el empresariado, incluso por gran parte de la clase política, que obstaculiza cualquier posibilidad de reforma profunda. Reforma que signifique, por ejemplo, recuperar nuestros recursos naturales, rediscutir la propiedad privada de nuestras riquezas, cómo tener un mejor sistema eleccionario, cómo superamos lo que se llama la ‘tercera cámara’, que es un  Tribunal Constitucional que puede anular cualquier ley que, según su interpretación, sea una violación a la Constitución. Hay en Chile lo que algunos llaman ‘enclaves autoritarios’, que todavía existen después de 30 años, que impiden una reforma mucho más profunda. Pero dicho eso, también a nivel de sociedad civil no existe, como existió en su momento acá, un movimiento social que lograra interpretar a varios movimientos sociales y devenir en Estado. Tenemos movimientos sociales que son muy específicos. Los estudiantes el 2011, por ejemplo, que legítimamente pedían educación gratuita y de calidad; cuando viene el sistema político y le dice sí, tomo tu demanda, te la devuelvo con un 60% de gratuidad, pero con eso te solucioné el conflicto, y es verdad, el conflicto por ese tema ya no existe. Hoy día incluso hay una crisis de interés. Este sistema está tan naturalizado que la gente dice ‘me es indiferente si tengo más democracia o autoritarismo, si esto va ser igual’; incluso están emergiendo sectores tipo Bolsonaro en Chile. La sociedad empieza como a decir ‘para qué participar si nunca va cambiar nada’; tenemos casi 50% de abstención electoral; allí hay un dicho, ‘gane quien gane, tengo que trabajar igual’. Sin ir más lejos, del total del padrón, los presidentes salen electos con cerca del 20%, y eso sí produce una crisis de legitimidad.

— Un homenaje a Zavaleta. Necesitamos conocernos.

— El hecho de que nos conozcamos nos permite aprender de nuestra experiencia para poder proyectar nuestro futuro, en lo político, en lo social, en lo económico, en lo cultural. No es menor que después de que Bolivia se haya declarado un Estado Plurinacional, el tema de la plurinacionalidad empiece a irradiarse a otras partes de la región; en Chile tenemos demandas plurinacionales. Sin ir lejos, el hecho de que acá se le denominara, en vez de Ministerio de Cultura, Ministerio de Culturas, actualmente en Chile también se cambió el nombre y hoy se llama Ministerio de Culturas. Entonces, creo que estos procesos de irradiación deben trabajarse, y la universidad y los intelectuales deben facilitar estos procesos de irradiación mutua.

Cristian Jamett Pizarro. ¿Asamblea Constituyente? ¿Qué pasó? “No fue una demanda que pudiera devenir en gobierno. Bachelet tomó la demanda y dijo: ‘Voy hacer un proceso constituyente, pero no una Asamblea Constituyente’, pero además, que ‘es consultivo y no vinculante’...”

Datos

Nacionalidad: Chilena.

Profesión: Sociólogo.

Ocupación: Profesor universitario; dirige el Grupo de Estudio e Investigación Sociedad, Estado y Región de la Universidad Arturo Prat.

Perfil

Es Doctor en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); profesor investigador de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

Comentarios Ver

Introduzca el código captcha que aparece en la imagen