Familias inclusivas

Invertir en las familias significa invertir en el futuro y en el desarrollo de un país.

15/05/2018 11:00 PM

El martes, la comunidad internacional celebró el Día Internacional de la Familia, fecha establecida en 1993 para resaltar el papel que juegan los núcleos familiares en el bienestar de sus miembros y en el desarrollo de las sociedades, con el fin último de impulsar políticas y prácticas dirigidas a conciliar la vida familiar y laboral de quienes conforman un hogar.

El lema elegido por las Naciones Unidas para este 2018, “Familias y sociedades inclusivas”, procura destacar el rol fundamental de los núcleos familiares y de las políticas orientadas a estos sectores para el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, que enfatiza en la necesidad de construir sociedades pacíficas e inclusivas, a fin de lograr un desarrollo sostenible.

Y es que más allá de la diversidad de la construcción familiar, existe consenso en que los hogares son el lugar ideal para romper con el círculo vicioso de la pobreza y la exclusión, por cuanto es en ese espacio donde se forman los valores y las normas de comportamiento que siguen las personas, y desde allí se irradian a la sociedad.

Por otro lado, es en las familias en donde los niños y niñas establecen sus primeros vínculos con otros seres humanos, lo que a su vez repercute en su capacidad para relacionarse en el futuro con el resto de las personas; es decir, para integrarse en la sociedad y poder contribuir al bien común. Además, es también el mejor lugar para que las nuevas generaciones tengan una infancia positiva, una buena alimentación, acceso a la salud y una educación de calidad que amplíe sus oportunidades laborales.

Sin embargo, los hogares también pueden convertirse en el mayor obstáculo para garantizar el desarrollo de la sociedad cuando en su interior la violencia y la exclusión se convierten en una forma de vida. O cuando los hijos sienten que son solamente unos desconocidos y una carga para los adultos de su casa; fenómeno que ocurre cada vez con mayor frecuencia debido a trabajos sin límites de horario, pero también cuando la televisión hace de niñera o cuando los celulares acaparan la atención de todos los miembros del hogar durante los breves instantes de reunión que pasan en conjunto.

Por todo ello, tomando en cuenta que los hogares constituyen una base fundamental para garantizar el desarrollo físico y emocional de las nuevas generaciones, así como también para la materialización de sus sueños, proyectos y potencialidades, urge una mayor atención de parte del Estado hacia las familias, que se traduzca en proyectos y acciones concretas para su fortalecimiento, así como en la formulación de indicadores sociales que guíen estos esfuerzos. Y es que invertir en las familias significa invertir en el futuro y en el desarrollo de un país.


Comentarios Ver

Introduzca el código captcha que aparece en la imagen