Fuego indomable

Natalia Calderón
19/08/2019 10:51 PM

Otro año que el país se cubre de humo y la Chiquitanía enfrenta lo que parece ser un fuego indomable. Hoy los discursos, al igual que los esfuerzos en terreno, se centran en los aspectos negativos del fuego, en la atención a la emergencia mediante el combate y supresión de los incendios, y en la aplicación de medidas legales coercitivas y sancionadoras. Sin embargo, sabemos que este enfoque es limitado, y que la problemática de las quemas e incendios forestales requiere ahora más que nunca una gestión integral, que equilibre las acciones de contingencia y fiscalización, con acciones de prevención, considerando los aspectos sociales y ecológicos en torno al empleo del fuego, y la colaboración entre distintos actores y sectores involucrados.

Sabemos que las causas principales de las quemas e incendios forestales en Bolivia están asociadas al uso inadecuado del fuego en las prácticas agropecuarias, ya que aproximadamente un 65% de las áreas quemadas en todo el país se concentran a una distancia no mayor a un kilómetro de las áreas deforestadas. Al mismo tiempo, hemos constatado que las condiciones climáticas son un factor determinante para el comportamiento y la severidad de los incendios forestales, los cuales arrasan con grandes superficies y sobrepasan la capacidad de respuesta local.

Según el monitoreo realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), las fuertes sequías y heladas que azotaron al país durante el invierno de 2010 contribuyeron a generar condiciones para la temporada de incendios más extrema, donde la superficie quemada alcanzó cerca de 6 millones de hectáreas (ha) en todo el territorio nacional. Se estima que en este último mes se han consumido 47.000 ha en Roboré y cerca de 14.000 en San José de Chiquitos. Las condiciones climáticas actuales presentan un año con heladas, fuertes sequías y fuerte vientos, alertándonos sobre una temporada de incendios extrema que acaba de comenzar.

La gestión integral de incendios debe construirse todo el año y todos los años, no solamente cuando los incendios forestales han sobrepasado nuestra capacidad de respuesta y se tornan en indomables. Es preciso comprender el rol del fuego desde una perspectiva social y ecológica, y no centrarse exclusivamente en los aspectos negativos. Las respuestas a la problemática de los incendios forestales deben ser abordadas desde un contexto amplio a través de una serie de políticas públicas, que aborden la problemática en todas sus dimensiones y eviten efectos contraproducentes, de tal manera que sean apropiadas por los actores y sostenibles en el tiempo.

* Directora ejecutiva de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

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