Justiniano, el héroe del clásico, es ‘un ejemplo’ para su familia

El domingo, Bolívar le ganó a The Strongest 3 a 1 en el estadio Hernando Siles. El primer y el tercer gol de la Academia los hizo Justiniano. Todos en el estadio vieron cómo festejó, se arrodilló y hasta derramó algunas lágrimas.

Leonel Justiniano (de azul), con su madre Marlene Araoz y dos de sus hermanos, Aroldo y Anabel. Foto: Ignacio Prudencio

Jaime Ayllón 16/05/2017 10:06 AM
La Paz•

Para Leonel Justiniano fue un fin de semana “de maravilla”, inolvidable. No solo por los dos goles a The Strongest en el clásico. Pocos sabían que un día antes, el sábado, había recibido una sorpresa de parte de su familia: su madre Marlene Araoz y dos de sus hermanos, Aroldo y Anabel, llegaron a La Paz sin avisarle.

Los tres vinieron para celebrar juntos el tercer cumpleaños de Wagner, el pequeño hijo de Leonel, y para acompañarlo en el clásico. Con ellos en la tribuna, el mediocampista de Bolívar se mandó un partidazo.

“Para mí realmente fue una fiesta porque pude compartir con mi mamá y mis hermanos. Los extraño mucho y no todos los días los puedo tener a mi lado. En sí fue un fin de semana de maravilla porque con ellos aquí me sentí más motivado (para entrar a jugar). Siempre me han apoyado”, dice.

Su madre no se cambia por nadie: “Siempre quise que sea futbolista, soy feliz y le deseo que siga adelante. Sobre todo le agradezco a Dios.

Desde pequeño lo llevaba a entrenar, lo seguía partido a partido. Así fuera en un lugar alejado de la avenida Mutualista en donde vivimos, siempre le inculqué que cumpliera con los horarios, así llueva, truene o haga calor”, enfatiza doña Marlene.

El sueño de la señora “era verlo jugar en un club grande a nivel profesional y se dio. Le costó mucho, se vino solo, en principio en La Paz Fútbol Club no le fue bien, luego insistió, volvió a Bolívar y también le costó, pero ahora recoge los frutos de su perseverancia en el trabajo”.

Aroldo se alegra porque su hermano “no ha cambiado, sigue siendo una persona y un jugador humilde, muy sencillo, no perdió esas virtudes, lo que le ayuda mucho a crecer. Es una persona íntegra y esperamos que siga creciendo en su profesión”.

Anabel, su hermana, lo considera “un ejemplo para la familia, porque en base a perseverancia ha logrado lo que quería y nosotros siempre estamos con él, dándole nuestro apoyo”.

El domingo, Bolívar le ganó a The Strongest 3 a 1 en el estadio Hernando Siles. El primer y el tercer gol de la Academia los hizo Justiniano. Todos en el estadio vieron cómo festejó, se arrodilló y hasta derramó algunas lágrimas. Luego contó que se los había dedicado a su hermana Keyla, fallecida hace solo unas semanas. La reunión con su familia también ayudó para superar el difícil momento.

“Ella me da esa fuerza espiritual. Desde arriba nos está ayudando bastante a todos de la familia bendiciéndonos y cuidándonos. Nosotros estamos tranquilos y ella en paz y creo que Dios también la está cuidando”.

(16/05/2017)

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